GUIÓN MUSEOLÓGICO 

Museo Histórico Municipal Elías Bertola

«No puedo olvidar que donde hoy se eleva floreciente la Colonia Cañada de Gómez, en el año 1861 boleábamos yeguas para alimentarnos en la división que mandaba el General Virasoro… Hoy, qué trastornos se han operado en 20 años! No me ha sido posible conocer el terreno que el General Laprida, el Coronel Pita y cien más, incluso este humilde servidor de la patria regaron con su sangre en noviembre de 1861.

»Todo está cubierto de sementeras, por todas partes la actividad y el bullicio. El arado que remueve, la máquina que tritura, el tren que transporta. El telégrafo, la escuela, el templo, el comercio, conmueven el desierto, acallan para siempre los alaridos guerreros reemplazados por las voces de júbilo de la civilización y el trabajo. ¡Qué transformación venturosa!».

Rafael Hernández: Cartas Misioneras. Reseña histórica, científica y descriptiva de las Misiones Argentinas.  Establecimiento tipográfico LUZ DEL ALMA. 1887

Rafael Hernández (Buenos Aires 1840- 1903) —hermano menor de José Hernández, autor del Martín Fierro—, fue un agrimensor, político y periodista, fundador de la Universidad Nacional de La Plata. Sobrevivió junto a su hermano a la Matanza de la Cañada de Gómez.

Sala Megafauna del cuaternario
Crónica de los hallazgos pertenecientes a la megafauna pleistocénica local

Serie Valle del Carcarañá – En junio de 1984 Eduardo y Fernando Navarro realizaron el hallazgo de un Gliptodonte en afloramientos de antigüedad Pleistoceno Tardío, en las barrancas del Río Carcarañá, cerca de San Estanislao, Departamento Iriondo. Este lugar denominado “Valle del Río Carcarañá” constituye un rico sitio en hallazgos paleontológicos en el cual además de su caparazón de gran volumen se hallaron vértebras de la cola, un tubo caudal y restos fósiles de las extremidades. Estos interpretaron, en un primer momento, conformar un cuadro “bastante completo del mismo ejemplar”. Sin embargo, el estudio en detalle de las piezas permitió una precisa reasignación de los mismos, reconociendo que se trataban de piezas fósiles de varios animales extintos representativos de la megafauna. Estas piezas forman parte de los restos de extremidades y vértebras de grandes mamíferos terrestres conocidos como glosoterio (Glossotherium robustum), megaterio (Megatherium americanum), toxodonte (Toxodon platensis) y macrauquenia (Macrauchenia patachonica).

En la excavación participaron alumnos de Museología del Colegio Nacional Florentino Ameghino, Fernando Navarro, J. Bertoya, la Prof. Heddy Brun, Hermes Navarro, J. Cocchiarella, Alicia Beletti, el Dr. Mamet y los profesionales del Museo “Dr. Ángel Gallardo”: María del Carmen Diaz y Edgardo Habibi.

Serie Predio Club Adeo – Los restos fósiles fueron detectados por operarios municipales cuando realizaban obras públicas en la calle Aristóbulo del Valle de la localidad de Cañada de Gómez, departamento Iriondo. Al tomar conocimiento las autoridades municipales, informaron en el mes de noviembre de 2011 al Ministerio de Innovación y Cultura de la Provincia de Santa Fe, quienes se contactaron con el equipo del Departamento de Antropología y Paleontología del Museo Provincial de Ciencias Naturales “Dr. Ángel Gallardo” e Paleontólogos del CICYTTP-CONICET para efectuar el rescate. Este procedimiento comenzó el 21 de diciembre de 2011 verificando que se trataba específicamente de restos de un ejemplar de gliptodonte de la denominada Megafauna, término que se utiliza para nombrar a un conjunto de animales de gran porte extintos hace aproximadamente unos 10.000 años.

Características del hallazgo:

En el sitio se encontraron restos fósiles pertenecientes a un gliptodonte del género denominado Neosclerocalyptus sp., que constituye uno de los gliptodontes pleistocenos de menor tamaño, el cual se hallaba enterrado a unos 2,20 metros de profundidad en depósitos provenientes de la Formación Tezanos Pinto. Esta es una unidad geológica de amplia representatividad en el territorio santafecino de antigüedad Pleistoceno tardío al Holoceno temprano. Los investigadores han interpretado que la edad geológica que tendrían los depósitos, en los que se encontraba el gliptodonte, abarca unos 15.000 a 20.000 años aproximadamente. De este espécimen se rescataron partes del caparazón, del cráneo con dientes y con su casquete cefálico, restos de uno de los anillos caudales (estos se ubican antes del tubo caudal), falanges (dedos de la pata), un cúbito y el radio entre otros fragmentos de menores dimensiones que forman parte del esqueleto.

Megafauna del Cuaternario
Durante el periodo Pleistocénico (2,5 millones de años a 10 mil años antes de años antes del presente) existieron en toda América, una gran diversidad de mamíferos con formas y tamaños muy diferentes a los actuales. Estos ocuparon nuestra región y algunos de ellos convivieron muy tardíamente con los primeros habitantes humanos.

Además, estos grandes mamíferos convivieron con la fauna silvestre actual, pero por diversas razones se extinguieron entre los 12 y 10 mil años antes del presente.

La extinción de la megafauna pleistocénica ocurrió a finales del Cuaternario (‘cuarta era’), evento que se reflejó a nivel global. Las causas de su desaparición aún se continúan estudiando, siendo las más relevantes el impacto de la caza y los cambios climáticos ocurridos en ese momento. A final de este momento, durante el Pleistoceno tardío y comienzos del Holoceno temprano, se produjo una importantísima disminución en las especies de origen autóctono y alóctono, lo que incluye la extinción del 90 % de estos gigantes mamíferos terrestres en todos los continentes.

Estos fósiles que apreciamos aquí representan algunas de las especies de la megafauna americana más frecuentemente halladas en el actual territorio santafesino.

Sala 2  Cañada histórica                                                          
El principio del fin

La Matanza de la Cañada de Gómez: capítulo final de la Batalla de Pavón

¿Por qué se relacionan la Batalla de Pavón y la Matanza de la Cañada de Gómez?

La sanción de la Constitución en la capital santafesina el 1º de mayo de 1853 marcó un quiebre entre Buenos Aires y la Confederación Argentina que mantendría por casi una década a ambos estados separados y en constante enfrentamiento por el control de las rentas aduaneras, la hegemonía y el modelo de país que se impondría. 

En este contexto donde ambos estados tenían sus propios ejércitos e intereses tuvo lugar la Batalla de Pavón el 17 de septiembre de 1861 que enfrentó al Ejército de la Confederación Argentina comandado por Justo José de Urquiza y al Ejército Unitario de Buenos Aires bajo las órdenes de Bartolomé Mitre, vencedor de la contienda.

Sin embargo el resultado no fue aceptado por algunos oficiales y una fracción del Ejército Confederado dirigido por Benjamín Virasoro, estableció un campamento en territorios cercanos de las actuales localidades de Correa, Bustinza y Cañada de Gómez. Finalmente en la madrugada del 22 de noviembre de 1861 los confederados fueron atacados por una partida de Unitarios dirigidos por el uruguayo Venancio Flores y el Coronel Ambrosio Sandes bajo la órden “a degüello”. El saldo fue de ciento cincuenta a trescientos muertos y más de ciento cincuenta prisioneros. Entre los soldados que lograron salvarse de la matanza de la Cañada de Gómez, se cuenta a los hermanos Rafael y José Hernández, este último, autor del “Martín Fierro”, la máxima obra de literatura gauchesca en nuestro país, escrita once años después de estos hechos.

Historia de un nombre: “Cañada de Gómez”

¿Quiénes fueron los primeros habitantes de nuestras tierras? 

Región de Cañadas y Querandíes

Fue el pueblo Querandí quien habitó la vasta llanura con ondulaciones donde se asienta hoy nuestra Cañada de Gómez. Eran nómades cazadores, recolectores y pescadores que se desplazaban mediante una organización compleja y dinámica conociendo y habitando el espacio. 

Las  bandas cazadoras-recolectoras se movían permanentemente de este a oeste del sur santafesino, aprovechando los recursos de cada área. El agua, generadora de paisajes como el nuestro, distribuyó especies vegetales de acuerdo a las alturas del terreno en relación a los cursos de agua, haciendo que los pobladores que habitaban la región pampeana implementaran diversas estrategias, tales como el traslado por el territorio en forma planificada y organizada con el fin de cazar, recolectar, llevar a cabo rituales y obtener materia prima.

Fruto del intercambio, los pueblos originarios que habitaron la región de cañadas, llegaron a obtener materia prima necesaria para confeccionar puntas de proyectil y boleadoras para armas de caza, cuchillos y raederas para faenar las presas, rascadores para trabajar los cueros y finalmente morteros y molinos para procesar vegetales. 

 ¿Por qué “Cañada de Gómez”?

Hacia el año 1750, Miguel Gómez y Gervasia Guardia fundaron una estancia a la que llamaron Cañada de Gómez, la misma se ubicaba sobre una extensión de once leguas en lo que se llamó el Desmochado Abajo. 

Don Gómez fue un importante propietario de la región, tanto que su nombre se transformó con el tiempo en toponimia del lugar. El apellido Gómez, junto a la forma geográfica de estas tierras, le dieron nombre a nuestra ciudad de manera paulatina y en 1866, fecha en la que se habilitó nuestra estación de trenes, la colonia ya tenía nombre propio.

La denominación Cañada de Gómez es una construcción histórica difícil de precisar, sin embargo las fuentes escritas demuestran la existencia del nombre desde épocas lejanas. Durante el Virreinato, cuando se trazaron los primeros caminos reales para conectar las posesiones españolas, surgió el sistema de postas que permitiría a los viajeros cambiar caballos y reponer provisiones en los humildes caseríos surgidos a la vera de las mismas, muchas veces descritas por los viajeros como “un mar de tierra disputado entre indios y gauchos”. 

Estos caminos se mantuvieron luego de la revolución de 1810 y en adelante, por lo que el sur de Santa Fe siguió siendo paso obligado para quienes viajaban y comerciaban desde Buenos Aires a Córdoba y hacia el Norte. De modo que, en relatos de viajeros y en informes oficiales aparece la mención de la Cañada de Gómez. 

En el libro del historiador local Gerardo Álvarez, Historia de Cañada de Gómez, desde los orígenes del Desmochado Abajo a la Declaratoria de Ciudad en 1922 de 2010, se mencionan dos fuentes escritas que nombran a Cañada de Gómez cuando aún no era formal su existencia como pueblo.

En tiempos de la Confederación Argentina, puede leerse una carta fechada el 27 de octubre de 1842 dirigida al Gobernador don Pascual Echagüe:

             «Comandante ynterino de la Guardia de la Esquina», el día 25 de ese mes «pasó él en persona hasta la Cañada de Gómez, donde le dijo uno de tres vecinos (únicos que hay en aquel punto) que acababan de hirse siete yndividuos de allí, para las Totoras…» (Archivo General de la Provincia de Santa Fe – Archivo de Gobierno – Tomo 9 – Años 1842 a 1846.)

La segunda mención se encuentra en el Informe de Allan Campbell cuando se proyectaba la construcción del ferrocarril Rosario – Córdoba:

  «Cañada de Gómez, un hermoso i ancho valle en cuyos suaves declives pacen numerosos ganados…» (Campbell, Allan: Informe sobre un Ferro-Carril entre Córdoba i el Río Paraná, Imprenta del Gobierno de la Confederación Argentina, Paraná, 1855, p. 20).

Cañada Colonia (1865-1884)

Las estancias y los primeros pobladores de la Colonia

Durante la segunda mitad del siglo XIX, prosperaron en la región estancias criollas dedicadas en su mayoría, a la cría de ganado. Elías Bértola, primer historiador local, menciona en sus Apuntes Históricos de 1923 las estancias “Santo Domingo” de Frías y Piñero, “Las Mercedes” de Juan Martínez, “Florida” de José M. Moreno y “La Cañada vieja” de Cirilo Peralta. A fines del siglo XIX se sumaron nuevas estancias fruto de la colonización: “La Esperanza” de Rodolfo Heiland y la “Estancia Schönberg” más tarde conocida como “Colonia Vieja” de Pablo Krell (yerno de Guillermo Wheelwright, contratista del Ferrocarril), “La Concordia” de Guillermo Heiland, “Los Sauces” de Enrique Hansen, “La Rosita” de Juan Ripley, “Loma Azul” de Cristian Augsburger, “La Jacinta” de Adolfo Moreno, “La Favorita” de Ignacio Besson, “La Suiza” de Octavio Koller  y “La Germania” de Guillermo Nordenhold entre otras. Todas estas estancias dieron inicio a una pequeña pero consolidada futura población cañadense. 

En este primer momento de la colonia, hay un fuerte componente criollo provinciano que se ve en el primer censo de población de 1869, en el que aparecen censados en primer lugar,  Pedro Reün y su familia, procedentes de Alemania y a continuación familias procedentes de Córdoba, San Luis y Santiago del Estero.

Al respecto Elías Bértola, primer historiador local,  cuenta que existió el Pueblito Las Flores, en lo que hoy es el barrio del club Newell`s Old Boys, cuyo primer poblador fue don José Peralta, al que le siguieron criollos que construyeron varios ranchos con techo de paja, ocupados en su mayoría por familias cordobesas y santiagueñas. 

“Para resguardar sus viviendas pusieron árboles y las adornaron con muchas plantas de flores cuidadas por las muchachas, cuando el centro urbano era todavía un campo de pasto fuerte sin vestigios de otra vegetación y de ahí proviene la denominación que ha tenido por las flores que ostentaba”.  

“Fue un Edén para los criollos compadres y compadritos, de día algunos con su tradicional chiripá, poncho y rebenque con cabo de plata se los veía siempre metidos en los ranchitos, dejando sus pingos atados a los árboles mientras estaban de visita y mateando, de noche eran nidos de amoríos con guitarras y tanguitos con relación, y que servían al mismo tiempo para cuevas de rateros y cuatreros…”. 

Bértola, E. (1923). Apuntes históricos de Cañada de Gómez. Comp. Gen. de Artes Gráficas (S.A). Rosario. Argentina.

El ferrocarril y la integración del territorio

Desde 1854, Allan Campbell ingeniero norteamericano contratado por el gobierno del presidente Urquiza, propuso hacer un reconocimiento del terreno para la posterior construcción del ferrocarril Rosario-Córdoba. En junio del año siguiente, se dictó la ley que concedía la construcción del ferrocarril con el compromiso de la Confederación de entregar a la Compañía encargada, una legua (5 kilómetros) de tierra a cada lado de la vía. A partir de allí, el principal impulsor de la obra fue el contratista anglo-estadounidense Guillermo Wheelwright.

Luego de la Batalla de Pavón, Buenos Aires se unió a la Confederación bajo la presidencia de Mitre, quien retomó y continuó la obra del Ferrocarril y para septiembre de 1862 el Congreso aprobó la construcción del Ferrocarril Central Argentino. 

La Estación Cañada de Gómez se habilitó un 1º de mayo de 1866 y  al año siguiente cuando apenas contaba con un par de habitaciones, techos de tejas, un corral y solamente la planta baja, llegó su primer jefe, el alemán Pedro Reün, sus hijos, su mujer Enriqueta Hansen y su cuñada Margarita Hansen, quienes se ocuparon de darle vida a la estación y atender a los viajeros. 

El 5 de abril de 1873 el Gobierno de la Provincia de Santa Fe reconoció formalmente la existencia de la Colonia Cañada de Gómez y nombró primer Juez de Paz a Cirilo Peralta y Comisario a Miguel Alcáser, siendo el primer acto producido por autoridad competente en el que se reconoce jurídicamente el agrupamiento urbano que convalida el primer núcleo urbano de Cañada de Gómez. 

En la década de 1930 Margarita Hansen recordaría estos primeros tiempos en la Colonia a través de su libro “Quien realiza un viaje tiene algo que contar”

Cañada Pueblo  1884-1922

Hasta 1883 la provincia de Santa Fe contaba con cuatro departamentos: La Capital, Rosario, San José y San Jerónimo. Ese año San Jerónimo se dividió por la mitad para formar el nuevo departamento Iriondo, nombre que recibió en honor al gobernador fallecido ese año Cañada de Gómez mereció ser su cabecera a partir del 1º de enero de 1884 cuando el Coronel Eugenio Oroño asumió la jefatura política del nuevo departamento. A partir de ese año Cañada de Gómez fue elevada a la categoría de Pueblo. 

El 10 de marzo de 1885 se nombró la primera Comisión de Progreso Local compuesta por los vecinos más influyentes, siendo Félix Freyre el primer Jefe Comunal. 

Poblar el territorio

Además del proyecto del ferrocarril,  otro objetivo de las presidencias fundacionales fue la Ley Nº 817 de inmigración y colonización, de 1876, más conocida como Ley Avellaneda, cuyo principal objetivo era fomentar la llegada de inmigrantes europeos para poblar el territorio. La ley creó el Departamento General de Inmigración y estableció los derechos de los inmigrantes como alojamiento y traslado costeados por el Estado. 

El censo de 1895 arrojó un visible cambio al anterior de 1869, ahora la mayor parte de los vecinos del pueblo de Cañada de Gómez eran de origen extranjero. Italianos, españoles, suizos, franceses, sirio-libaneses y en menor número alemanes, ingleses, polacos y árabes se fueron agrupando y formando comunidad para socorro mutuo y abordar juntos la nostalgia por su tierra.  

Este período de inmigracion de masas, sobre todo de origen europeo, se acentuó de manera sostenida desde las últimas décadas del siglo XIX hasta la Primera Guerra Mundial (1914-1918) brindando heterogeneidad a una sociedad cañadense que no sólo logró articular sus historias sino que les dio un nuevo significado de sociedad. 

Estas agrupaciones fueron tomando objetivos en común y formaron colectividades que concretaron obras que se mantienen hasta hoy. Al iniciarse la década de 1890, Cañada de Gómez ya contaba con tres entidades constituídas por colectividades extranjeras, la Societá Italiana “Unione e Benevolenza” de 1883, la “Sociedad Española de Socorros Mutuos” de 1889  y la “Societé des Français Reunis” de 1891. Posteriormente en 1897 se sumó la “Sociedad Suiza” para completar la organización de las cuatro colectividades que tenían mayor presencia en el pueblo.

Durante este período de pueblo surgieron las necesidades típicas de un núcleo urbano en expansión: salud, religión, educación y esparcimiento.

Cañada Revolucionaria 

La revolución radical de 1893

La última década del siglo XIX fue una etapa convulsionada para el tranquilo pueblo de Cañada de Gómez. En 1890 tuvo lugar la Revolución del Parque en Buenos Aires, un levantamiento cívico-militar dirigido por la Unión Cívica, liderada por Leandro Alem. Tres años después, se levantaron nuevamente en armas causando réplicas en muchas localidades del país incluyendo Cañada de Gómez, donde un joven radical de sólo 19 años fue asesinado días después de sofocado el levantamiento. Sus compañeros de lucha le dedicaron un sentido homenaje en el cementerio local que reza: “Eugenio Bianchi – 15 de octubre de 1893 – Nació el 4 de agosto de 1874 – y el brazo de la tiranía – tronchó su existencia – sus amigos y correligionarios – le dedican esta lápida – a su memoria que clama – justicia”, junto a una columna trunca que simboliza la vida interrumpida.

Cañada Ciudad 1922- desarrollo y obras públicas

1922. Declaratoria ciudad

Después de años de disputas, Cañada de Gómez elevó su categoría de pueblo a ciudad el 7 de octubre de 1922 con la formalización por parte del Gobernador de la provincia Enrique Mosca. El acto oficial fue dirigido por el primer intendente Ricardo Andino. 

La flamante ciudad comenzó a expandirse con nuevas edificaciones y fundamentalmente con  la obra pública. 

Durante las primeras décadas del siglo XX se construyeron teatros e instituciones que elevaron la arquitectura y cultura de la ciudad. En 1911 se inauguró el Teatro “Sociedad Española” que pasó a llamarse formalmente Teatro Cervantes en 1926.  En 1925 se inauguró el Teatro Verdi gracias al impulso de la colectividad italiana, y en 1938 la Sociedad Suiza inauguró su local propio, obra de Arman y Todeschini, prestigiosos arquitectos de la ciudad de Rosario. 

Surgen en esta época las bibliotecas populares: en 1920 la Biblioteca Rivadavia y en 1924 la Biblioteca Pizzurno, fundada por iniciativa del Prof. Rafael Figueroa. En 1927 la Escuela Domingo F. Sarmiento inauguró su emblemático edificio y en 1929 lo hizo la Jefatura de Policía. 

A partir de 1931 Obras Sanitarias de la Nación llegó a la ciudad concretando el suministro de agua y servicios cloacales. Una década después, cuando Bautista Borgarello era el intendente, comenzó la obra de pavimentación a cargo del Ing. Bartolo Cuffia y se contempló el túnel de calle Moreno.  Otro momento recordado por toda la ciudad fue la inauguración de la obra de pavimentación de la Ruta Nº 9 cuando el Presidente Agustín P. Justo, en su recorrido desde Buenos Aires a Córdoba, pasó por la ciudad.

El esparcimiento de los vecinos se expandió con la inauguración en 1942 del Parque Balneario Municipal “Juan Domingo Perón” que con sus 16 hectáreas forestadas de especies nativas y exóticas, fue sumando con el tiempo velódromo pavimentado, canchas de fútbol y básquet. 

En el año 1930 comenzó a funcionar el Aeródromo Cañada de Gómez por iniciativa del aviador local Juan Arfinetti, sobre Calle Alem en lo que hoy es La Papelera Mediterránea S.A. hacia el oeste de la ciudad. En 1942 el Aero Club recibió la denominación de “Aeródromo 5-B-7″ y el 30 de mayo del año siguiente se inauguró el actual sobre Ruta 9 con un gran festival aéreo. Se destaca dentro de la primera camada de pilotos formados por Arfinetti, a Rosa Rey de Altmann, cuyo atuendo para volar se exhibe en el Museo Histórico. 

La expansión del ejido urbano hizo que se sumaran barrios nuevos a los ya existentes:  barrio Las Flores, barrio Soto, barrio del Cementerio, barrio del Prado español, todos ellos con sus primeras plazas barriales. En 1968 se entregaron las primeras viviendas del barrio Jardín La Fraternidad, conocido como Ferroviario por ser hogar de trabajadores de ese rubro.  En 1970 se creó el barrio Juan XXIII gracias a las incansables gestiones del Padre Amirati, comúnmente denominado como barrio de los corpiños por la forma de sus techos, y en 1985 se inauguró el barrio Brigadier Estanislao López, o Fonavi

Cañada Revolucionaria 

La revolución radical de 1933

Como en aquel 1893, nuestra ciudad volvió a pasar por una revolución radical, esta vez como consecuencia del golpe militar de 1930 que depuso el gobierno constitucional de Hipólito Yrigoyen. Esto provocó sublevaciones entre sus partidarios que provocaron motines y levantamientos en Entre Ríos, Misiones, Corrientes y en varias ciudades de Santa Fe como Santo Tomé, Rosario, Coronda, Esperanza y Cañada de Gómez. 

En la madrugada del 29 de diciembre de 1933 un número reducido de sublevados se apoderaron de las armas existentes en el Distrito Militar 35, asentado al lado del Hotel Universal frente a la Plaza San Martín, para tomar posteriormente la Jefatura de Policía al grito de ¡Viva la revolución! En la acción liberaron detenidos, tomaron la Estación de trenes, el Correo y la Unión Telefónica. Finalmente abandonaron la acción cuando los demás focos fueron contenidos por el gobierno. 

Sala Cañada Industrial

Mientras el campo continuaba su actividad incesante, las industrias, los comercios y los almacenes de ramos generales hacían lo mismo en la ciudad. 

Desde fines del siglo XIX y principios del XX, la producción local llegó al país y a Sudamérica a través de la Curtiembre Beltrame y La Helvética, fundadas en 1883 y 1904 respectivamente. Otra gran industria de nuestro medio fue Cañadenzo, fundada en 1923 por Agustín Lovazzano. A mediados de la década de 1960, esta fábrica de jabones se colocó entre las más modernas de su rama al prepararse para la producción y colocación en el mercado de los detergentes sintéticos, desodorantes, almidones, lociones, colonias y glicerinas. 

Junto al crecimiento de las industrias y el comercio, creció también la población. Las relaciones sociales e intercomerciales se vieron reflejadas en el nacimiento del Centro Unión y Almaceneros y Afines de 1938, origen del Centro Económico. 

Entre las décadas de 1950 y 1960 nacieron recordadas industrias como la Fábrica de Galletitas Serrano, La Lactonal, la Planta embotelladora de Productos “Crush”, Fábrica Argentina de Cartones y Papeles, Fábrica de Cerraduras y Herrajes “Mario”, entre tantos otros emprendimientos que aportaron al progreso de la ciudad. 

La Cristalería Vitrofin, llamada en sus comienzos Vederfin, que significa “vidrio fino” en dialecto piamontés, inició su actividad a finales de la década de 1950 y principios de 1960 con el impulso de la familia de Atilio Travaglino y la colaboración de oficiales vidrieros provenientes de Rosario, afiladores, talladores y grabadores. Actualmente la “Cooperativa Cristalería Vitrofin” es una empresa autogestionada, recuperada por sus trabajadores desde 2004, que produce y comercializa piezas únicas de cristal fino sopladas «a boca» y terminadas a mano por maestros artesanos y aprendices en torno a un horno que trabaja a 1.200 grados de temperatura.

Dentro de las actividades económicas más destacadas de nuestra ciudad, se encuentra la producción del mueble. Desde los primeros tiempos de la Colonia Cañada de Gómez se menciona el establecimiento de incipientes talleres, como el del carpintero Andrés Holtz. Más tarde se le sumaron los talleres de Felipe Ghignatti (1888), el de Antonio Fossatti (1893) y el de José Rosso (1896). Desde las primeras décadas del siglo XX se establecieron la carpintería y mueblería de Víctor Lasagabaster, La Moderna, de Santiago Páscoli y La Piemontesa, de Juan Baudino. A partir de la segunda mitad del siglo XX, el ciclo económico fue de crecimiento y consolidación de la producción del mueble y llegamos a distinguirnos en el mercado nacional como “Cañada capital del mueble”. En 1944, Pedro Pablo Ferraro se estableció en Cañada de Gómez, donde fue pionero en la fabricación de muebles en serie. Llegados de Pinerollo, Italia en 1947, los hermanos Antonio y Enrique Pacchiotti comenzaron un pequeño taller ayudados por Ricardo C. Romegialli, otros vecinos y parientes y surgió así la primera fábrica del país especializada en la elaboración a gran escala de muebles de madera esmaltados.

En la década de 1950 se conformaron las fábricas y compañías de “Ángel Caón e Hijos”, “Ciani, Cárdenas y Cía.”, y “Bachín & Testasecca”. Hacia la década de 1970, la industria local pasó por fluctuaciones cíclicas y encontró crecimiento a través de la constitución de pequeñas empresas familiares independientes por lo que a mediados de esa década, existían más de 350 fábricas y talleres artesanales, de los cuales el 75% correspondía al ramo de fabricación de muebles. Sin embargo, este histórico rubro en la ciudad, se vio seriamente afectado por las políticas económicas de la década de 1990 y muchas, quebraron. Pese a ello, existió el fiel compromiso de los empresarios y trabajadores de reconstruir sus fábricas y adaptarlas al nuevo modelo económico. A partir del 2000, se abrió un nuevo panorama y más del 50% de las industrias locales pertenecían al sector del mueble, sector que logró afianzarse en nuestra ciudad con dos de las más grandes fábricas de muebles del país, Eldo Omar Mosconi SRL y Jorge Ricchezze SA.

Por su parte los negocios de ramos generales en los barrios contribuyeron al desarrollo económico y configuraron formas de sociabilidad que perduraron en el tiempo, convirtiendo a negocios como Casa Vásquez, del español Eugenio Vázquez inaugurado en 1901, La Imperial, también de un español, Luis A Rodríguez y La Galver, en su tradicional esquina de Lavalle y San Martín, en lugares típicos de la memoria cañadense.

Cañada verde 

Nuestro arroyo Cañada de Gómez, lleva el mismo nombre que la ciudad. Nace como vertiente en un lugar históricamente conocido como Loma Azul hacia el sudoeste de la ciudad, donde la familia Augsburger tenía su estancia. A lo largo de sus 48 kilómetros, pasa por toda la zona de cañadas y sur de Las Trojas, atraviesa toda la zona urbana sur de Cañada y desemboca finalmente en el Río Carcarañá. 

Se trata de un ecosistema fluvial que alberga una variada flora que se adapta a las condiciones hídricas del entorno y contribuye a estabilizar las orillas del arroyo, evitando la erosión. En cuanto a la fauna, el arroyo es el hogar de diversas especies que dependen de su cauce y sus márgenes como fuente de alimento y refugio. Podemos encontrar garzas, patos, gallaretas, teros, martinetas, nutrias y sauces, álamos, juncos o totoras e importante vegetación herbácea.

A lo largo de nuestra historia este curso de agua, que antiguos vecinos atravesaban fácilmente con maderas, causó graves inundaciones que se comienzan a documentar desde 1915 en adelante. La del 22 de noviembre de 2000 es la más grave y recordada. La presa Santo Papa Francisco construida a partir de 2012 resguarda la ciudad del importante caudal en declive que recibe el arroyo desde la zona rural. 

Cañada sustentable

Planta de tratamiento de residuos orgánicos

La actual Planta de Tratamiento de residuos orgánicos “Ex Estación Las Trojas” tiene en sus orígenes a uno de los primeros caseríos criollos de nuestra historia.  Hacia 1863, Elías Bertola denomina “Pueblo Argentino” y también “Cañada Vieja”, a un paraje que existió en sus cercanías incluso antes de la habilitación de la Estación Cañada de Gómez. Sin embargo, cuando esto ocurrió, las familias y fundadores de ese incipiente paraje se trasladaron a la naciente Cañada de Gómez. En 1911 se proyectó un servicio hacia el sudoeste, con la intención de llegar a San José de la Esquina, pero sólo llegó hasta San Ricardo. De todos modos la Estación Las Trojas contó con vivienda para el jefe, cabín,  atención a pasajeros y carga de hacienda. En 1975 se clausuró como servicio y quedó para cargas hasta que dejó de funcionar definitivamente en la década de 1990. A fines de esa década la municipalidad junto al Ecoclub comenzaron a proyectar un lugar donde tratar los residuos orgánicos y se construyen las planchadas para ese fin, recuperando el espacio. 

Desde el año 1995, se iniciaron tareas para establecer en ese lugar, la infraestructura necesaria para la recepción y gestión de residuos sólidos orgánicos provenientes de los hogares de todos la comunidad cañadense, para la producción de compost a partir de la materia orgánica allí recibida y a través de un proceso aeróbico, generar este fertilizante natural que además de presentar excepcional calidad, ayuda a gestionar los residuos orgánicos,, reducir la cantidad de basura e incentivar la economía circular. El principal beneficio resulta para el ambiente. 

Actualmente el programa CDG ambiental, intenta reactivar la participación ciudadana, y con apoyo provincial se está readecuando y mejorando las condiciones de infraestructura del lugar, a fin de aumentar la gestión y producción pero también buscando generar un espacio de educación ambiental.

Sala Cañada cultural 

Los teatros siempre fueron parte central de la actividad social y cultural de la ciudad hasta nuestros días. Con la gran inmigración el número de habitantes de origen italiano se incrementó notablemente y llegó a ser la comunidad más numerosa, lo que dio origen al primer teatro del pueblo el Salone XX Settembre en 1888 sobre calle Rivadavia. Lamentablemente un violento temporal destruyó este pionero edificio en 1900.

El Teatro Cervantes se inauguró el 30 de septiembre de 1911. Por el mismo pasaron figuras como Pablo Pizzurno, Rafael Bielsa, Arturo Illia, Félix Luna, Aída Bortnik, los hermanos Podestá, Carlos Gardel, Libertad Lamarque, Agustín Magaldi, Juan Carlos Baglietto, Fito Paéz e importantes orquestas de renombre nacional e internacional. En el año 2022 fue nuevamente remodelado y puesto en valor en ocasión del Centenario de la ciudad. 

El Teatro Verdi se inauguró en una jornada histórica el 14 de febrero de 1925, ocasión en la que se cantó el Himno Nacional, la Marcha real italiana y abrió el telón la gran compañía lírica italiana de la que formaba parte la soprano Adelina Agostinelli, quien cantó la ópera “Il Trovatore”.  Entre sus visitantes más recordados están Agustín Magaldi, Libertad Lamarque, Margarita Xirgu y Carlos Gardel. 

UN PAÑUELO QUE PERTENECIÓ A GARDEL RECIBIÓ EL MUSEO HISTÓRICO.

El Museo Histórico Municipal de Cañada de Gómez recibió la donación de un pañuelo de color marrón con pequeñas pintas amarillas que perteneció a Carlos Gardel. La nueva pieza que exhibirá la institución se suma a otra prenda similar, de seda natural, con las iniciales del Zorzal Criollo que actualmente se expone en el museo.

La prenda que perteneció a Gardel, y estaba en poder de los hijos de Alfredo Antinici, un vendedro de zapatos que falleció hace dos años, fue recibida por el directror del Museo Histórico Municipal, Gerardo Álvarez y por el funcionario a cargo Carlos Faúl, en un singular encuentro que se realizó en una de las salas de la institución.

Durante la ceremonia, Álvarez recordó que el 14 de enero “se cumplieron 68 años de la primera actuación de Carlos Gardel en la sala del teatro Verdi de Cañada de Gómez”.

Además de la entrega del pañuelo por parte de los descendientes de Antinici, otro vecino de Cañada, Luis Cejas, donó un vaso que perteneció a un bar al que concurrió Gardel.

Cejas comentó que la pieza “perteneció al bar denominado El Porteñito situado en la interesección de las calles Moreno y Rivadavia” y agregó que personalmente compró las pertewnencias del local cuando el propietario Juan Parón tomó la decisión de cerrarlo en el año 1958.

En relación a la historia de este segundo pañuelo que recibió el museo, Cejas contó que, en 1929, Gardel se presentó en el teatro Comedio de Rosario y que, ante la falta de un violinista para completar la orquesta, el empresario a cargo de la contratación recurrió a un músico de Cañada de Gómez llamado Faustino Sibaldi.

Meses después en Cañada de Gómez, Sibaldi, que había trabado amistad con el cantor, le regaló un sombrero de paja y Gardel devolvió el gesto obsequiándole el pañuelo marrón que fue donado a la institución cañadense. Posteriormente Sibaldi entregó la prenda a Alfredo Anticini.

Actualmente en el museo existe otro pañuelo de seda natural con las iniciales de Gardel. En relación al origen de éste, memoriosos de la época recordaron que el propio Gardel lo olvidó en el Ex Hotel Italia, que estaba ubicado en la calle Lavalle al 700.

El director del museo, Gerardo Álvarez valoró el gesto de la familia Antinici debido a que “ayuda a construir entre todos la memoria colectiva” al tiempo que invitó al público en general a visitar dicho museo, ubicado en los altos del teatro Verdi donde se exhibirá el pañuelo que perteneció a Carlos Gardel. 

Proyección. Año 1980

Nuestra cultura

El 12 de julio de 1981, gracias al generoso préstamo de la Asociación Italiana Unione e Benevolenza, comienza a funcionar el Museo Histórico Municipal en las salas de la planta alta del Teatro Verdi, hasta  2013,  año en que se traslada a su edificio propio y recibe el nombre de Elías Bertola, cartógrafo, periodista y primer historiador de nuestra ciudad. 

En 2025, el Museo recibió la valiosa donación de la historia del Teatro Independiente Siripo, cuya actividad tuvo lugar entre los años 1958 y 1972. En palabras de las hermanas Elsa y María del Cármen Salomón, en sus 14 años al servicio de la cultura de Cañada de Gómez, el Siripo abarca muchas disciplinas que enriquecen a aquel joven grupo que encontró en cada uno de los montajes y productos culturales un canto de optimismo. 

Otra forma de conocer la voz de la sociedad son sus carnavales. Desde principios de 1900 encontramos esta forma de invertir las jerarquías, roles y géneros a través de carrozas y comparsas. Entre las más memorables se encuentran “Buscavidas unidos”, “Los locos de media estación”, “Los alegres pierrots”, “La estrella de oriente”, “Los fieles”, “Los hijos de la Pampa”, “Juventud alegre”, “Los de larga fama”, “Estrella del sur”, “Las Romanas”, “Las glicinas”, “Los indios guaraníes”, “Los Bohemios”, “El puesto de Arroyito”, “El bebé del Club San Martín” y los inolvidables “Gulliver”. 

Cañada es cuna de grandes artistas dedicados a la música. Entre ellos se encuentra, desde las primeras décadas del siglo XX el cantor popular Rogelio Araya, quien destacó en el escenario porteño de los años 40 y 50.  Cabe mencionar la Orquesta Típica de Valentín Cavallito y las bandas de jazz que supieron animar bailes sociales como la Orquesta Dancing y la Dixieland Jazz. Entre los músicos cañadenses contemporáneos y de alcance nacional e internacional, se encuentran Oscar Serrano, Nahuel Porcel de Peralta, Anibal Berraute, Alfredo Montoya, Roberto Flores, Enzo Gieco, Miguel Varvello, Pablo Governatori y el recordado Roberto Bustamante. Entre las bandas de estilo beat que se popularizaron en Cañada y la región durante las décadas de 1960 y 1970 recordamos a Los Clever’s, Alondra, Los Dijes, Alta Sociedad, Los Grillos, Segunda Formación, Moby Dick y Grupo Pasto. Después de la vuelta de la Democracia surgieron bandas como Berp y Cía, Juancho y sus Monos, Pitota y sus New Corpus, Gamexane -devenidos más tarde en Punto G- Monopatín, Smoking, Cameratta, La Grieta, Tormato, Ut Supra y Komplot. Una década después comenzaron a sonar Trece Espinas, La Costa Pobre, Las Viejas, Los Hijos de Velázquez y Perro Loco. 

En este contexto musical, la recordada discoteca Macako’s abre sus puertas un 27 de diciembre de 1969 y se convierte en lugar de encuentro para los jóvenes cañadenses y de la región que llegaban a nuestra ciudad para bailar, conocer figuras de renombre de la época y divertirse. 

El folklore también encontró un lugar donde expresarse y promediando 1987 surgió de un grupo de entusiastas vecinos de la zona sur de Cañada, la idea de un festival folclórico, de canto, música y danza. Con el apoyo de Carlitos Faúl y la Tía Lala, en febrero de 1988 se llevó a cabo la primera edición de Las Tres Lunas de Cañada.  Desde el inicio, tuvo una muy buena respuesta popular porque destacaba su espíritu promocional no competitivo. Para 1992 el Festival “Las Tres Lunas” de Cañada de Gómez fue declarado de interés provincial por la Legislatura de Santa Fe, y en 1993 el escenario recibió el nombre del cantor sureño Rogelio Araya, oriundo de nuestra ciudad. El Canto de las Tres Lunas interpretado por Angel “Goly” Ceriani acompañado de los inolvidables fuegos artificiales se convirtieron en sello característico y con el tiempo los escenarios laterales también recibieron el nombre de impulsores de la cultura y el folklore local, Carlos Faúl y Dardo Córdoba.  

Medios de comunicación

En 1970 irrumpe la modernidad en los medios de comunicación locales con la transmisión en vivo de Rubén Bertoglio y Elmo Fernández. En 1978 Bertoglio junto a Carlos Salvetti comienzan a filmar en súper 8 y en intervalos de películas en el Verdi, proyectaban el noticiero zonal. En 1986 comenzó a transmitir Cable Cañada Televisión. 

La historia del periodismo escrito comenzó en nuestra ciudad a fines del siglo XIX con la aparición de los llamados periódicos noticiosos de interés general. Entre las publicaciones más importantes se cuenta La Nota de Nemesio Valbuena, Tribuna de Juan Bima, revista literaria Cultura, publicada por Biblioteca Rivadavia dirigida por Vicente Leoni, La Nota de Iriondo, dirigida por Ángel Federico Robledo y José E. S. Ramaciotti y Revista Estrella de José A. Ramaciotti. En las décadas de 1970 y 1980 surgieron las publicaciones de Revista Ensayos, Adelante, Pulso, Sur, Causa Popular, Don Gómez, entre otras. 

Desde el año 2023 el Museo Histórico puso a disposición la hemeroteca digital, una herramienta para la consulta de dicho material.

Deportes y esparcimiento

En un antiguo plano de 1900, trazado por la Compañía de Tierras del Ferrocarril se observa la existencia de dos plazas: una al sur de las vías llamada Plaza Argentina y otra al norte de las vías, llamada Plaza República. Mientras la primera fue cedida por la Comuna al Club América que no contaba con campo de deportes, la segunda fue testigo de la celebración más importante de aquellos años: el Centenario de la Patria. Cañada de Gómez fue protagonista aquel 25 de mayo de 1910, junto a otros pueblos del país, de actos centrales cargados de patriotismo. Ese día la histórica Plaza República pasó a llamarse San Martín.

El primer club del pueblo fue el Club América fundado en 1904, donde se ubicaba la Plaza Argentina, entre las actuales calles Edison, Bv. López, Callao y Reün. En 1912 se creó el Club Ciclista Cañadense que, un año después al fusionarse con el Atlético San Martín dio origen al Sport Club Cañadense. En 1913 nace el Lawn Tennis Club, en 1914 el Everton Athletic Club, en 1915 el Club Atlético Aprendices Cañadenses, en 1917 el Club Newell’s Old Boys, en 1920 el Club Atlético Misterioso, en 1921 el Ciclismo Club y el Club General San Martín de tiro a la paloma y en 1923 nace el Tiro Federal Cañada de Gómez. 

En la década de 1930 la ciudad constituye nuevos barrios y nacen nuevos clubes. En 1932 nace el Club Talleres, cuya cancha estaba en las calles Bolivia y Sargento Cabral. En 1935 se fundaron Tic Tac Basquet Ball Club y Club Olimpia. En 1936 nace la Asociación Colombófila, en 1940 nace el Club Atlético Arroyito, en 1941 el Club Deportivo Sarmiento, Club Las Flores, Club Atlético San Martín y al año siguiente se crea Club Los Charrúas.  

El deporte como reflejo de los valores y las pasiones de un pueblo, tiene en nuestra ciudad a sus deportistas consagrados. Nicasio “Romano” Santucho integró la selección nacional de atletismo entre 1924 y 1931 y en 1927 integró el seleccionado campeón de Sudamérica. En ciclismo se destacaron: los hermanos Sergio, Ceferino y Manuel Abregú, campeón santafesino y argentino de velocidad en 1936. También relevantes en esta disciplina fueron: Ernesto Massolo, Luis Mochnacz, Miguel Rivas, Juan Baiml, Luis Solini y Alberto Joly, quien fuera dieciséis veces campeón argentino, cuarenta y cuatro veces campeón santafesino y doble medalla en campeonatos panamericanos. En motociclismo: Héctor Tomassi, Domingo Vítola y Eduardo del Coro.  En bochas los hermanos Alberto y Ramón López, Carlos Giménez y Martín Trevisán, Ramona Giménez, Juana Ávila y la “Gringa” Poggi. En boxeo Delvio Torres, Raúl Trujillo, Américo Rastaldo, Antonio López, José Cagnín, campeón de los Guantes de Oro de la revista El Gráfico en la década de 1930 y Ricardo “Palito” Magallanes, Campeón Argentino Welter de 1979. En voley Silvana Leguizamón, quien integró la Selección Argentina de esa disciplina entre 1984 y 1988. En rugby, Víctor Torres tuvo una destacada carrera e integró el seleccionado de España que jugó el mundial de Gales en 1999. 

En fútbol, cañadenses llegaron a clubes nacionales y a integrar el seleccionado argentino U17 y U20. Entre ellos están Vicente Rojas, Eduardo Santucho, Víctor Civarelli, Pablo Del Vecchio, Diego Luque, Juan Daniel Zen, Adrián Barbares, Marcos y Pablo Pooli, Uriel Bartolucci, Pablo Arévalo, Francisco Santillán, Andrés Mercuri, Franco Jominy, Nery Dominguez, Ezequiel Amaya, Roberto Dovetta y Marcelo Quinteros, campeón con Banfield en 2009. Otros futbolistas destacados de nuestro medio fueron Nelson Gómez, Alberto Cabrera, Oscar Álvarez, Juan Carlos Aguilera, Miguel Cabrera, Jorge Natali, Manzanita Quecovih, Guillermo Pérez, Oscar Cabrera, Rubén Flores, Oscar Gasparetti y Ramón Herrera, entre otros. La Liga Cañadense de Fútbol se creó el 7 de mayo de 1926 y constituye una de las más antiguas de la provincia. 

La Asociación Cañadense de Basquetball se creó un 30 de diciembre de 1936 y el básquet cañadense siempre estuvo en lo más alto. Desde Eduardo Neukirchen (1972-1974), Javier Tilatti (1981), Andrés Santamaría (1985-1990), Hugo Sconochini (1998-2004) quien integró el seleccionado argentino ganador de la Medalla de Oro en los Juegos Olímpicos Grecia 2004, Lisandro Fernández, Juan Ignacio Brussino, Leonardo Mainoldi y Nicolás Brussino quien llegó a la NBA en 2016. 

Salud

Cañada no fue ajena a las epidemias que asolaron los grandes centros urbanos, de modo que a las enfermedades habituales, se sumaron en la última etapa del siglo XIX las epidemias de viruela, cólera y fiebre amarilla, todas enfrentadas desde el Hospital de Caridad. El mismo fue inaugurado el 1º de enero de 1890 gracias al impulso de las Damas de Beneficencia, una Comisión Popular encargada de la construcción del edificio y la labor de las Hermanas enfermeras de la Congregación de San Antonio de Padua.

Religión

La religión constituyó otro aspecto integral de la sociedad cañadense y tanto la parroquia San Pedro como el Templo Evangélico Metodista fueron fundamentales en la significación de la historia lugareña. La primera tuvo su origen en 1869 cuando la familia Rodríguez costeó un modesto oratorio que era atendido por franciscanos de San Lorenzo que se trasladaban a Cañada de Gómez en su etapa de colonia. Una década más tarde se colocó la piedra fundamental y el 1º de enero de 1885 se inauguró la primitiva Iglesia que contaba con dos torres y miraba hacia la Plaza República (actual plaza San Martín) y fue Fray Nicolás Pudignani su primer cura párroco.  

La comunidad evangélica metodista, en su época fundacional, inauguró su templo y escuela el 15 de diciembre de 1889 y su primer pastor fue el Rev. Tomás Wilkis, quien oficiaba el culto, según cuentan las crónicas, en lengua inglesa. Más tarde Mauricio Camusso incluyó el español. Décadas después se edificó el nuevo edificio inaugurado en 1943.

Educación

Para 1883 Cañada de Gómez tenía dos escuelas, una Elemental de Varones cuyo preceptor era Francisco Rodríguez y una de Mujeres cuya preceptora era María A. de Alexander. 

En 1885 comenzó a funcionar la Escuela Argentina bajo la dirección de Modesto Ergueta y Cob, que al cumplirse el centenario de la Revolución de Mayo, pasó a llamarse San Martín.  

En 1899 las Hermanas Enfermeras de la Congregación de San Antonio de Padua fundaron su Colegio y hacia 1900 la Iglesia Evangélica Metodista también tenía su escuela propia . El padre Mateo Llodrá formó otro colegio religioso llamado San Luis Gonzaga en 1916. Además de ser internado se daban clases para varones en el propio edificio parroquial.

Inmigración y educación se tradujeron en la presencia de escuelas extranjeras como la Scuola Italiana Umberto Primo de la Società Unione e Benevolenza y la Deutches Schulvereins de los suizo-alemanes. 

En 1908 se fundó la Escuela Elemental por Secciones Nº 491, posteriormente llamada Domingo F. Sarmiento, cuya primera directora fue Emilia Guimaraes.  El 13 de abril de 1915 comenzó a funcionar una humilde escuela bajo la dirección de Clara Carignano de Martínez Pombo que se denominó Juan Bautista Alberdi desde 1928.  En 1917 se inauguró la Escuela Normal de Maestros, el 1º de agosto de 1919  se creó la Escuela Nº 494 Almafuerte y en 1936 el Colegio Nacional Florentino Ameghino.

La actividad agrícola junto a la alta natalidad hicieron necesaria la apertura de escuelas rurales que convocaron gran cantidad de alumnos. El 9 de septiembre de 1919 se creó la Escuela de campo Las Vascas en un salón alquilado hasta que Germana y Serafina Jaunarena donaron los terrenos para la concreción del edificio propio, inaugurado el 8 de julio de 1938 con el nombre de Independencia. En 1924 se creó bajo el nombre Escuela Nacional Nº 223 el CER Nº 552, 25 de Mayo, Campo Marinsalta. En 1927 comenzó a funcionar el CER Nº 554 Fray Luis Beltrán, Campo Iadanza. En 1934 comenzó a funcionar el CER Nº 118 Nicolás Avellaneda, Campo Torriglia. Finalmente en 1948 se inauguraron el CER Nº 481 Mariano Moreno, Campo Carbonari y el CER Nº 377 Rosario Vera Peñaloza, Campo Cardini.  

Durante la segunda mitad del siglo XX nuestra ciudad y sus barrios se fueron ampliando haciendo que la demanda por nuevas escuelas se fuera incrementando. En este periodo surgieron el Instituto José Razetto;  las escuelas Juan Francisco Seguí, Martín Miguel de Güemes, Félix Pagani, la Orientada para adultos EEMPA, Esteban Echevería, Manuel Belgrano, Lisandro De La Torre,  Prof. Rafael Figueroa, las escuelas de modalidad técnico profesional Dr. Santiago D’Onofrio y Paula Albarracín y el Instituto Superior del Profesorado “Perito Moreno». Además se crearon los jardines de infantes Hornerito, Rayo de Sol, Estrella del Sur y Barrilete de Colores. 

Sitio de memoria

Durante la última dictadura militar la docente Fany Giordano fue asesinada el 8 de febrero de 1977 en cercanías del cementerio de Armstrong. Tenía 37 años.

Cañada revolucionaria

Padre Amirati 

La Dictadura de Onganía iniciada en 1966 tuvo un impacto significativo en la sociedad. La represión y la censura fueron el puntapié para los movimientos de resistencia y expresión que se desataron en 1969. Los más conocidos fueron el Cordobazo y el Rosariazo. 

En junio de ese año la población de Cañada fue testigo y protagonista de una de las movilizaciones más grandes de su historia, la pueblada en defensa del Padre Amirati. Este cura párroco inspirado en la acción por los más humildes, renunció a su cargo, principalmente por las diferencias que lo separaban de la posición conservadora del Arzobispo de la Diócesis de Rosario,  lo que provocó que los cañadenses mantuvieran enfrentamientos con efectivos policiales, dejando un saldo de heridos y detenidos. 

El padre Amirati fue declarado ciudadano ilustre de nuestra ciudad que sigue recordando los valores impulsados por su ejemplo. 

Guerra de Malvinas

En el contexto dictatorial que atravesaba nuestro país, el 2 de abril de 1982 las Fuerzas Militares argentinas desembarcaron en las Islas Malvinas, bajo control británico desde 1833 con el objetivo de reivindicar y recuperar nuestra soberanía. 

Cañada de Gómez cuenta con diez Ex Combatientes de Malvinas que además fueron declarados Ciudadanos Ilustres de nuestra ciudad:  Carlos Alberto Gómez y Walter Domingo Ciarrocchi destinados al ARA 25 de Mayo; Claudio Enzo Trobbiani y Gabriel Ángel Botta, destinados al Destructor Ara Py, Sergio Omar Cambronera, destinado al ARA General Belgrano; Marcelo Juan Butassi y Juan José Cabral destinados al Regimiento de Infantería 12 Gral. Arenales de Mercedes; Carlos Rodríguez, destinado al Regimiento de Infantería Mecanizado 25; Juan José Alberto Ferigutti, destinado al Destructor Hércules y Guillermo Martinez en Fuerza Aérea.

Bibliografía de consulta:

-Álvarez, Gerardo:  Historia de Cañada de Gómez, desde los orígenes del Desmochado Abajo a la Declaratoria de Ciudad en 1922. 1º ed. – Rosario: Fundación A. Ross, 2010

– Álvarez, Gerardo:  Historia de Cañada de Gómez,. Entre el novecientos y 1950, el año del Libertador.  1º ed. – Rosario: Fundación A. Ross, 2012

– Archivo Museo Histórico Municipal “Elías Bertola” de Cañada de Gómez

-Barriera, Dario Gabriel: Caminos de agua; Asociación Trabajadores del Estado; 2019

– Bértola Elías: Apuntes históricos de Cañada de Gómez. Comp. Gen. de Artes Gráficas (S.A). Rosario. Argentina. 1923

– Blog Pablo Di Tomaso https://ditocdg.blogspot.com/

– Cocchiarella Mauricio:  Cañada revolucionaria. La historia del padre Amiratti contada por quienes la vivieron.  Editorial De La Cañada. 2005

– Hernández Rafael: Cartas Misioneras. Reseña histórica, científica y descriptiva de las Misiones Argentinas.  Establecimiento tipográfico LUZ DEL ALMA. 1887

-Leoni Vicente: Cañada de Gómez, hoy. Cañada de Gómez, Ed. Centro Comercial, Industrial y Rural, 1965.

Agradecemos por sus aportes y colaboración: 

Historiadores locales, Marcelo Ulloque, Mauricio Cocchiarella y Uriel Ludueña. 

Amigos del Arroyo.

Museo Provincial de Ciencias Naturales “Angel Gallardo” de la ciudad de Rosario.